NO SE PUEDE VIVIR DEL AMOR

En el segundo partido oficial del año, se repitió la mala actuación y sobre la hora se cosechó otra derrota ante un Rosario Central que, sinceramente, no es la gran cosa. Quilmes sigue sin levantar cabeza y disminuyendo su promedio; nos pasó Huracán, Olimpo se puso a 4 puntos, Arsenal nos come los talones y Vélez, que parecía pasable, se aleja de a poquito.

 

Desde mi punto de vista, un gran problema es que todo se quiere justificar con sentimientos. El técnico, que no tiene autocrítica, en vez de hablar de lo mal que juega su equipo y los puntos a corregir para salir adelante, se ocupa de destacar que se tuvo más actitud y ganas de buscar el partido que en la fecha anterior. Lo cierto es que una cosa es querer, y otra cosa es hacer lo necesario para lograrlo. Se puede salir con actitud y ganas, pero si vas a una guerra y no tenés armas, igual te va a ir mal.

Nadie duda que Grelak ama a Quilmes, pero con amar no le alcanza. En tiempos adversos, además de amor se necesitan decisión, firmeza y resultados. En su momento se apostó por Quatrocchi, que tampoco dio con lo necesario pero se lo bancó porque trabajaba con amor. Una historia muy tierna, pero su equipo cosechó 12 puntos en 19 fechas, una pésima campaña que todavía está en la cuenta y aporta mucho para que ahora estemos al borde del abismo.

La pasión por los colores tiende a confundir las prioridades, y así es que en lugar de tomar al amor como un valor agregado, lo estamos tomando como el principal. El amor es el mejor compañero en la vida, pero no se puede vivir del amor.

Adrián Franco Sala.

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