Opinión

SUFRIR COMO CONDENADO

Seré muy exigente, pero mientras muchos sólo festejan el punto obtenido en Junín contra Sarmiento, yo me quejo de la forma. El partido me dejó con la respiración colapsada y enojado al ver que Quilmes nunca lo intentó ganar, y lejos de al menos ser sólido atrás y resignar la ofensiva a cambio de fortalecer la defensiva, estuvo casi todo el encuentro al borde de que le convirtieran. No se perdió por goleada porque el arquerito Ledesma viene iluminado, pero la mayor parte del tiempo se la pasó muy mal.

No creo que los jugadores estén contentos con esta idea de esperar a ver qué hace el rival para reaccionar, más bien imagino que deben querer salir a jugar su juego y que sea el otro el que tenga que adaptarse alguna vez. Pero el Cervecero sigue manteniendo el patrón técnico a pesar de que Lemos había declarado una supuesta intención de empezar a crear personalidad y protagonismo, todas promesas que quedaron olvidadas.

Sé que varios me van a decir que enfrente estaba el puntero y se le sacó un punto en su casa, y esa parte no voy a objetarla, pero el tema es que no fue un caso aislado en el que se jugó así por una circunstancia. Se juega así en general. Es cierto, tras el empate Quilmes aún se mantiene a salvo de la condena del descenso; pero por la metodología que maneja, igual sufre como condenado.

Hay que ganar de local, y ahí ya sin vueltas, mostrar otra cosa. El equipo tuvo un gran desgaste físico, corrió mucho de acá para allá, mirando pasar la pelota sin tenerla. Si les llega a pesar ese cansancio y ahora no consiguen un triunfo, el esfuerzo que hicieron por no perder va a haber sido en vano. Porque nadie iba a reclamar mucho si se perdía contra el líder de visitante pero se terminaba entero, y después se ganaba de local, ya que numéricamente sirve mucho más perder afuera y ganar adentro que empatar en los dos lados.

@Adrian

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