UN PUNTO DE SUTURA

Quilmes visitó a Mitre, uno de los mejores del torneo, en una calurosísima noche Santiagueña. A pesar de haberse visto superado y recibir un gol a 9 minutos del final, consiguió un tanto en el tiempo suplementario que le permitió llevarse un punto cuando todo parecía perdido. Un puntazo, porque si se analiza el rival, se sabe que es mejor, y empatar así se siente que vale más. Además, perdió Los Andes así que por al menos una semana, se salió del descenso. Hasta acá se puede considerar un relato positivo, el tema es cuando se habla de los pormenores (que cada vez son mayores).

El encuentro fue malo, el Cervecero tuvo pocas chances y fue notorio que salió a aguantar el resultado. El plan falló, empezó perdiendo tras un mal marcaje, con un cabezazo limpio sin resistencia de la defensa. Previo a ese momento, se hundía en la conformidad, pero de repente embocarla pasó a ser vital. Y ahí llegó el gol. Lo triste es que si se lee este último párrafo, es imposible descubrir si me refiero a esta fecha o a la anterior, en la cual el panorama fue exactamente el mismo, aunque con el agravante de que se jugaba de local contra un rival directo.

He hablado de que se regala un tiempo o más, y esta fue otra prueba. Hasta los 37 minutos de la segunda mitad, se jugó a empatar y como de costumbre, el jueguito se puso difícil. A poco del final se vino todo abajo, y de casualidad se zafó en modo hazaña, de esa forma en la que pocas veces el Decano consigue algo pero en muchísimas le sacan todo del buche. 

Es insano plantear las cosas así, seguir con esa especulación constante, que lleva a depender demasiado de resultados ajenos. No se puede esperar más, hay que salir a ganar, envalentonarse, pelear como guerreros y no como oportunistas, y así sembrar respeto. La próxima se juega en casa y la victoria se tiene que quedar como sea, porque con lo lastimado que está Quilmes, necesita muchos puntos para suturar sus heridas.

@Adrian28QAC

Lum indumentaria.jpg

© 2017 by El Tablón Qac.